El alimento se congela rápidamente entre -30° a -40°C, manteniendo intactos sus propiedades y sabor natural, se retira el agua suavemente sin afectar la estructura del alimento.
Resultado : snacks crujientes, ligeros y llenos de sabor
Rica en betacarotenos, vitamina A, fibra, minerales como potasio y antioxidantes. Favorece la salud de la vista y fortalece el sistema inmunológico.
Uno o dos trozos pequeños a la semana
